La revista alemana Der Spigiel, informaba hace unas horas de la dimisión del presidente de Opel, Carl-Peter Forster, tras los acontecimientos de los últimos días que han supuesto el parón por parte de General Motors de la venta de Opel al grupo empresarial Magna.
Forster, al parecer, no estaría del todo de acuerdo con la gestión del proceso por parte de los funcionarios de General Motors,
Desde la GM Europe se ha rechazado hablar sobre el asunto, o especular con su posible reemplazo.
La noticia del día nos llega de la mano de General Motors, quien tras meses de negociaciones con el grupo Magna, daba por vendida a Opel hace unos días.
Pues olvídate de todo eso, ya que mediante un comunicado oficial, GM acaba de anunciar que recula y se queda con su filial germana. Sí, sí, como lo oyes.
En la nota de prensa difundida por Opel, deja claro que “dada la mejora en las condiciones de negocios de GM durante los pasados meses, y la importancia de Opel/Vauxhall en la estrategia global de GM, la junta directiva de GM ha decidido retener Opel e iniciará una reestructuración de sus operaciones europeas lo antes posible”.
El fabricante americano invertirá unos 3.000 millones de € en dicha reestructuración, más de lo ofrecido por cualquiera de los candidatos a quedarse con Opel.
De momento no se conocen más detalles, pero lo que está claro es que es una buena noticia tanto para trabajadores (sobretodo los de la planta de Figueruelas), como para la propia GM, quien no hubiera soportado ver el fruto de tanto esfuerzo en manos rusas.
Al final, y tal y como os comentábamos hace un par de días, los empleados de la fábrica de Opel en Figueruelas llegaban a un acuerdo con el nuevo propietario Magna para reducir a 900 el número de despidos en la planta.
Pero la huelga seguía convocada, a falta de la confirmación del acuerdo por parte de la asamblea de trabajadores, hecho que se acaba de producir, por lo que prácticamente la totalidad de sindicatos desconvocan el paro de cuatro días anunciado.
Solo el grupo sindical OSTA mantiene la convocatoria de huelga, mientras que la planta se parará mañana, 28 de Octubre, pero por otro motivo distinto, la huelga del metal que simplemente durará unas horas.
Por otra parte, el gobierno aragonés ha manifestado su compromiso con los trabajadores despedidos asegurando que aprobarán un plan de empleo para recolocarlos en el mercado laboral.
El otro día os hablaba de la huelga de cuatro días convocada por los trabajadores de la planta de Opel en Figueruelas, si no se solucionaba pronto el conflicto Magna.
Pues al parecer dicha huelga podría no llevarse a cabo, ya que después de semanas de negociaciones, los representantes de la plantilla llegaron a un acuerdo con la nueva propietaria de Opel para reducir a 900 los despidos en la planta de Zaragoza. Aunque antes de anular la convocatoria de la huelga, la plantilla completa en asamblea deberá dar el visto bueno al acuerdo.
Además de la reducción en el número de despidos (previsto inicialmente en 1.700), Magna garantiza el futuro de la planta durante al menos 10 años, acogiendo la producción de la nueva generación del Corsa, e impone un severo plan de ahorro con el que pretende recortar 25 millones de € en gastos.
Según los sindicatos, la planta permanecerá con su plantilla actual hasta 2011, cuando empezarán los despidos de una manera sostenible y escalonada.
Ya empiezan a verse las consecuencias del nuevo plan industrial de la empresa Magna en la fábrica de Opel en Figueruelas, que culminará si nada lo impide en una huelga de cuatro días de los trabajadores de la planta.
El plan prevé despidos masivos y el traslado de parte de la producción a la planta de Eisenlach, en Alemania para reducir drásticamente los costes que están sangrando a Opel desde que empezó la crisis económica.
Pero el asunto es más complicado de lo que parece, ya que Opel podría quedarse sin 4.500 millones de € en caso de que la empresa canadiense Magna se quedara finalmente con la filial de GM.
De momento está todo en el aire, así que habrá que esperar a los próximos días para ver como se resuelve esta situación tan comprometida.
El primer modelo en conquistar las ciudades, con su reducido tamaño y bajo consumo, fue el Smart ForTwo, hace ya bastante tiempo.
Desde entonces las marcas han intentado imitarlo, con más o menos éxito, Así, hemos podido ver el Toyota Aygo, el Peugeot 107, el Citroën C1,… y el último en llegar, el famoso Toyota IQ.
Ahora es Opel la que da un paso adelante, y presenta el nuevo Allegra, un modelo basado en el Trixx Concept presentado en el Salón de Ginebra de 2004, que se situará por debajo del Agila en cuanto a medidas y precio.
La gama de motores incluirá tanto propulsores gasolina como diésel, e incluso algún híbrido. Aunque según ha afirmado el propio presidente de Opel, podrían aprovechar la capacidad de producción de Magna para fabricar el primer “urbanita” eléctrico de Opel.
De cualquier forma, es probable que no veamos al Allegra circulando por nuestras calles por lo menos hasta 2012.