El abandono por parte de General Motors de la arquitectura de deportivos Kappa, ha supuesto la pérdida de grandes modelos como el Pontiac Solstice, el Saturn Sky o el Opel GT.
Pero no perdamos la esperanza, ya que un fabricante acaba de interesarse por esta plataforma para crear un nuevo modelo.
La noticia de por sí ya es importante, pero es que si además de digo que el fabricante antes mencionado es nada más y nada menos que DeLorean Motor Company, te irás haciendo una idea de la importancia del anuncio.
Desde DMC quieren volver a crear un modelo totalmente nuevo, 28 años después.
Aun no se sabe si DMC pretende comprar las piezas sobrantes, o por el contrario, intentar comprar toda la línea de producción de la plataforma.
También ha aparecido una página web newdelorean.com, que nos servirá para conformarnos hasta que tengamos alguna noticia más concreta
En los años 60, Ford se sentía orgullosa de tener entre sus filas a la mejor muestra del músculo americano en forma de deportivo, el Shelby Cobra.
Pero no era el único, ya que Cevrolet tenía un digno rival, el Cheetah, que si bien no era tan conocido como el modelo de la marca del óvalo azul, era igualmente atractivo.
Del Cheetah solo se fabricaron 23 unidades, ya que un desgraciado incendio en 1965 devoró por completo la planta de producción de este modelo y se decidió terminar con su creación.
Ahora, los habitantes de EEUU podrán disfrutar de la reedición de este clásico americano por solo 88.500 dólares (unos 60.000 €).
El nuevo Cheetah montará un motor V8 de Chevrolet y su carrocería estará construida en fibra de vidrio manteniendo el diseño del original.
Voy a intentar poner esto al día después del viaje por tierras “ferraristas”, así que creo que lo primero que debéis saber, si no os habéis enterado ya, es que el puesto de Fernando Alonso en Renault lo ocupará a partir de la próxima temporada el polaco Robert Kubica.
Después de los rumores de que Sauber no continuará el año que viene en la máxima categoría del automovilismo mundial, el polaco encuentra por fin una salida en el todavía equipo de su amigo asturiano.
Al parecer, era uno de los deseos del nuevo máximo dirigente de la escudería gala, Bob Bell. Lo que aún queda por confirmar es si Romain Grosjean seguirá como segundo piloto.
Empieza como dijimos el baile de pilotos, así que estaremos atentos a lo que ocurra, ya que dentro de un par de semanas los equipos van a ser irreconocibles.
Bueno, acabo de volver de mis mini-vacaciones, así que aquí tenéis la sorpresa. Aterrizamos en Bolonia, todo un día por delante para ver la ciudad y descansar del vuelo, ya que lo importante viene al día siguiente.
Martes por la mañana, nos levantamos pronto, desayunamos y vamos a alquilar la moto que nos llevará por parte de la “Terra di Motore”.
La primera parada es en la misma ciudad de Bolonia, a las afueras, donde se encuentra la fábrica y museo de Ducati.
Compramos algunos regalitos en la tienda oficial y ponemos rumbo a la parada más importante del día, ya que no tenemos tiempo para ver el museo, no sin antes perdernos unas cuantas veces.
Sobre las 12 de la mañana nos acercamos a un pequeño pueblecito a unos 15km de Módena, llamado Maranello… Ahí se encuentra cierta fábrica…
Y ahí estoy, cumpliendo uno de mis sueños, visitar la fábrica de Ferrari.
Tras hacernos las fotos de rigor en la entrada de la fábrica, ponemos rumbo al museo de la marca del cavallino. No hacen más que pasar un Ferrari detrás de otro, y la gente ni se inmuta. Se ven operarios vestidos completamente de rojo por cada esquina. Vamos… ¡increíble!
Llegamos al museo, que la verdad es que está muy bien montado, con una exposición especial del 458 Italia, y después de cargar con más regalitos nos despedimos de aquel hermoso pueblecito y ponemos rumbo a Módena.
Comemos, paseamos y descansamos un rato y a eso de las 5 de la tarde nos dirigimos a nuestra última parada, Sant’Agatha Bolognese.
Vamos conduciendo por una carretera comarcal normal (la gente de allí la llama Autopista Balboni, en honor al probador de Lambos más famoso del mundo), cuando divisamos una gran cartel con un toro con pinta de enfadado en la parte superior.
Estamos en la fábrica de Lamborghini, y para nuestra decepción acaban de cerrar el museo, así que nos tenemos que conformar con ver algún modelo allí expuesto y contemplar como los orgullosos trabajadores de Lamborghini acaban su turno y se dirigen a casa más contentos que cualquier trabajador que yo halla visto nunca.
Y aquí se acaba nuestro viaje, nos hemos dejado algunas paradas pero es que no había tiempo para más, como por ejemplo la fábrica de Pagani, o el circuito de Imola. En otra ocasión será…
Así que nuestro avión parte de nuevo hacía Valencia y yo me quedo tranquilo sabiendo que he cumplido uno de mis sueños.
¡ARRIVEDERCI!
Pd: Quien quiera más información o fotos del museo Ferrari o de cualquier otra cosa, que me avise por mail y se las mandaré encantado.