La colaboración entre el grupo PSA y Mitshubishi no es algo nuevo. De hecho ya se vió en el lanzamiento del Outlander y sus “primos” C-Crosser y 4007. También unos meses se llegó a un acuerdo para lanzar el iMiev en Europa, y éste acaba de dar su último fruto.
Al igual que Peugeot nos presentaba durante el pasado Salón de Frankfurt el iOn, ahora es la otra marca del grupo, Citroën, la que presenta su pequeño eléctrico, el C Zero, que como podréis observar es exactamente igual que su hermano de Peugeot, pero con el logotipo cambiado.
Más información y nota de prensa de Citroën tras el salto:
Eso es lo que concluye un estudio de la Federación Europea del Transporte y Medio Ambiente, realizado sobre catorce fabricantes de automóvies para averiguar el nivel de emisiones de CO2 de los vehículos que se venden actualmente en la UE.
La lista la encabeza Fiat, como hemos adelantado, con una media de 138 g/km de CO2, mientras que en último lugar se encuentra el Grupo Daimler (Mercedes-Benz), que pese a sus modelos Blue-Efficiency registra una media de 175 g/km de CO2.
Porcentualmente, el ganador es BMW, que reduce sus emisiones en 2008 un 10,2 % respecto a 2007, bajando de los 172 a los 154 g/km de CO2.
Otro dato es que todas las marcas sometidas a estudio consiguieron rebajar el nivel de emisiones con respecto al año anterior, sin excepción.
A continuación os muestro la clasificiación por marcas y su porcentaje de reducción con respecto al año anterior:
Fiat: 138 g/km -2,9%
PSA: 139 g/km -2,0%
Renault: 143 g/km -3,2%
Toyota: 147 g/km -2,4%
Hyundai: 149 g/km -7,6%
Ford: 152 g/km -6,7%
General Motors: 153 g/km -2,3%
BMW: 154 g/km -10,2%
Honda: 154 g/km -2,2%
Suzuki: 156 g/km -4,9%
Mazda: 158 g/km -8,2%
Volkswagen: 159 g/km -3,3%
Nissan: 161 g/km -4,0%
Daimler: 175 g/km -3,8%
Como todos sabemos, últimamente los fabricantes se han inventado una cantidad increíble de etiquetas ecológicas para sus vehículos: Eco2 (Renault), ecoDrive (Fiat), Ecomotive (Seat), BlueEfficiency (Mercedes), EffientDynamics (BMW), … y la que nos ocupa en este artículo, la del fabricante alemán Volkswagen.
El último en recibir la etiqueta Bluemotion, ha sido su modelo más deportivo, el Siroco, que gracias a su motor 1.4 TSI de 122 CV y a los nuevos ajustes, es capaz de ofrecer una cifra de consumo de solo 6,0 l/100 km y unas emisiones de 139 g/km de CO2.
Para ello se ayuda también del sistema Stop&Start, el sistema de regeneración de energía y un indicador para el cambio de marcha óptimo.
Cuando salga a la venta en Holanda tendrá un precio base de 27.450 €, pero aún no sabemos cual será su precio en nuestro país.
Estos son los datos que ha arrojado un informe elaborado por la consultora MSI, que sitúa la emisión media de los modelos vendidos durante 2009 en 145 g/km de CO2.
El Plan 2000E del Gobierno ha contribuido en gran medida a que las emisiones de CO2 se reduzcan un 3,6%, fomentando la compra de vehículos con una cifra de emisiones menor de 150 g/km de CO2.
Hasta la salida de dicho plan, la reducción anual era de un 2%, pero aún hay que hacer un gran esfuerzo para llegar a los 130 g/km de CO2 que marca la Comisión Europea para 2015.
Que los vehículos eléctricos son los más ecológicos es bien sabido por todos, ya que no emiten, en principio, ni un solo gramo de CO2 a la atmósfera.
Renault incidía en esta característica durante el pasado Salón de Frankfurt, donde presentaron su gama de vehículos Z.E (Zero Emissions).
Pero esto no es del todo así, ya que para producir electricidad, al menos hoy en día, hacen falta una cantidad ingente de centrales nucleares.
El gigante de la electricidad E.On (que en su día intentó comprar Endesa), ha hecho público un estudio en el que calcula que los vehículos eléctricos emiten una media de 75 g/km de CO2, ya que tenemos que tener en cuenta la forma de obtener la electricidad que mueve sus motores.
Aún así, siguen siendo más ecológicos que los vehículos movidos por hidrocarburos, ya que el proceso de obtención de estos también es altamente contaminante.
También tenemos que dar un voto a favor de los vehículos eléctricos, ya que, en teoría, la forma de producir electricidad debería avanzar hacia una manera renovable de obtenerla.
Y es que no solo las marcas con un gran volúmen de mercado están haciendo esfuerzos para reducir las emisiones medias de CO2 en sus modelos, sino que los fabricantes de coches de lujo y “supercoches” también se “suben al carro”.
El informe ha sido realizado por la consultora JATO Dynamics y compara la producción de CO2 de los vehículos vendidos por las marcas seleccionadas durante la primera mitad de 2008 y 2009.
Dicho estudio demostró la reducción de emisiones de CO2 en las todas las marcas seleccionadas, salvo en Maserati, que registró un aumento de 20 g/km en sus emisiones de CO2.
El Jefe de la consultora JATO, David Di Girolamo, admitió que “las marcas de lujo están mejorando sus emisiones de CO2 y este esfuerzo debe ser recompensado”.
También dijo que “el volúmen de ventas, obviamente, es menor que en otros fabricantes, pero en conjunto fabrican unos 100.000 vehículos al año”.
La mayor sorpresa la protagoniza Ferrari, con una reducción de 40,4 g/km de CO2 lo que supone un 9,5% menos que en 2008 y la mayor reducción absoluta de emisiones de toda Europa. Esto demuestra que Ferrari está trabajando duro en su objetivo de lograr una cifra de emisiones de 280-300 g/km en 2012.
En cuanto a porcentaje, la marca que más ha reducido sus emisiones es Alpina, el preparador alemán especializado en BMW, con un 14,1% menos.
En cuanto a las cifras de emisiones de este tipo de coches, pueden parecer altísimas a primera vista, pero hemos de tener en cuenta que estos vehículos no cubren, ni de lejos, los mismos km anuales que cualquier coche “normal”.
Por ejemplo, un Lamborghini o un Ferrari, cuyas emisiones se sitúan en unos 350g/km de CO2, al cabo de 10 años de uso habrán recorrido unos 30.000 km de media. Si hacemos cálculos, nos da una cifra de 10,5 toneladas de CO2.
En cambio, un vehículo más o menos eficiente, como un VW Golf 1.4 TSI de 122 CV, emite 144g/km de CO2, pero tiene un recorrido medio de 20.000 km al año, o más. Haciendo cálculos de nuevo, nos da una cifra de 28,8 toneladas de CO2 en el mismo período de 10 años. Esto contando con que el coche se halla tratado bien.